• Lisa Vincent Psicologia

¿Baja autoestima? ¡Di basta!


Tener una baja autoestima significa, en la mayoría de los casos, vivir una vida regida por el miedo; miedo a equivocarse, miedo a la soledad, miedo a ser rechazado, miedo a los cambios, al futuro, a las situaciones nuevas... Este miedo puede acarrear vivir en un estado de ánimo ansioso y/o depresivo, en el que uno se siente fuertemente limitado por sus propias creencias irracionales.

En este artículo, encontrarás las claves para identificar si tienes baja autoestima, así como consejos para mejorarla.

Uno de los problemas más frecuentes en las consultas de los psicólogos es la baja autoestima. La baja autoestima comporta una percepción negativa sobre uno mismo y éste es un factor que puede limitar mucho la vida de una persona. La verdad es que, muchas veces, los pacientes no saben detectar que lo qué les ocurre es que tienen una baja autoestima. ¿Por qué sucede esto?

Esto ocurre porque la baja autoestima conlleva otro tipo de problemas que son el motivo de consulta por el que acuden al psicólogo; problemas como síntomas de ansiedad, de depresión, de dependencia, estrés, problemas de conducta, trastornos alimentarios, etc.

¿Qué es la Autoestima?

El término autoestima es un concepto complejo ya que en su definición se trata de describir algo que no podemos ver ni tocar.

La autoestima puede ser definida de varias formas y estos son algunos ejemplos:

  • Es el conjunto de creencias, percepciones, pensamientos y evaluaciones acerca de nosotros mismos.

  • Es la valoración que hacemos de nosotros mismos basándonos en nuestras experiencias.

  • Es el sentido que le damos a nuestra valía personal.

  • Es lo que conocemos como amor propio.

La autoestima depende de la medida en que nos sentimos valorados, queridos y aceptados por otros pero también (y más importante) de la medida en que nos valoramos, queremos y aceptamos a nosotros mismos. 

Síntomas de alarma que nos pueden avisar de que nuestra autoestima es baja

Las personas con baja autoestima suelen presentar una serie de síntomas característicos. Hay que puntualizar que no todas las personas con baja autoestima presentan los mismos ni en la misma intensidad. Dependiendo del grado, variará el número e intensidad de los síntomas presentados.

  • El miedo es el motor que dirige sus vidas; miedo a equivocarse, miedo a la soledad, miedo a ser rechazadas, miedo a los cambios, al futuro, etc. Temen lo nuevo y evitan los riesgos y todas aquellas situaciones que les causen angustia y temor.

  • Se sienten inferiores a los demás y no están satisfechas consigo mismas. Piensan que todo o casi todo lo hacen mal, desprecian sus dones, no valoran sus talentos ni sus posibilidades, se autocritican de manera exagerada y les cuesta mucho premiarse a sí mismas por sus logros. No son capaces de perdonarse por sus errores lo que puede llevarles a sentirse muchas veces culpables. 

  • Necesitan la aprobación de los demás para sentirse bien consigo mismas (es de esta manera que alimentan su autoestima). Como ellas mismas no se quieren ni se dirigen sentimientos postivos, son muy vulnerables a las críticas y a las opiniones de los demás.

  • No tienen seguridad en ellas mismas.

  • No se esfuerzan por conseguir lo que quieren o se dan por vencidas ante el primer obstáculo porque de antemano creen que no lo van a lograr. 

  • Pueden llegar a ser celosas y envidiosas al compararse continuamente con los demás

  • No son asertivas: se dejan pisar por los demás con facilidad porque no se atreven a imponerse cuando es necesario, no saben poner límites en las relaciones, temen emitir opiniones personales diferentes a las del grupo donde se desenvuelven, actúan a la defensiva, no saben afrontar ni aceptar críticas y culpan a los demás por sus faltas y debilidades.

  • No se relacionan con los demás como les gustaría ya que piensan que les van a rechazar o les van a dejar de lado. De esta manera, no expresan sus gustos u opiniones por ese mismo miedo al rechazo o por pensar que sus opiniones no tienen el mismo valor que las de los demás.

  • Temen decir lo que sienten ya que tal vez no les guste a los demás lo que digan. Por este motivo, son personas aisladas, tímidas y casi no tienen amigos o muy pocos.

  • Son indecisos y tienen dificultades para tomar decisiones, lo que puede ser debido al  miedo exagerado que tienen de equivocarse. Sólo toman una decisión cuando están completamente seguros de obtener resultados al 100%. Les cuesta reconocer cuando se equivocan. Manejan muchos sentimientos de culpa cuando algo sale mal. Ante resultados negativos buscan la culpabilidad en otros.

  • Suelen atribuir a causas externas sus logros y a causas internas sus fracasos.

  • Se sienten continuamente evaluados, lo que les lleva a tener una actitud defensiva y a evitar situaciones que les generen inseguridad.

  • Dependen mucho de otras personas para hacer sus tareas o realizar cualquier actividad. Sienten inseguridad si tienen que hacer ciertas cosas solas y por eso necesitan hacerlas en compañía de otra persona.

  • Sienten que no controlan su vida.

  • Se sienten ansiosas la mayor parte del día.

  • Se sienten infelices.

  • Se sienten culpables con mucha facilidad.

  • Sienten que no tienen nada que aportar.

  • Se sienten poco atractivos.

  • No se sienten merecedores de las cosas buenas de la vida.

Si te sientes a menudo de esta manera , es posible que el resto de tus problemas provengan de tener una autoestima baja. Te sorprendería mucho como puede mejorar la calidad de vida de una persona, "tan sólo" aumentando su autoestima.

7 claves para mejorar la autoestima

Tener una autoestima sana significa querernos, aceptarnos y valorarnos tal como somos. ¿Pero cómo podemos conseguirlo?

1. Cuida tu diálogo interior.

Las personas con baja autoestima se tratan y se hablan mal. Una persona que no se quiere puede llegar a autocriticarse muy duramente por haber cometido un error, no suele felicitarse por sus logros,  si está triste puede llegar a decirse a sí misma que se lo merece y, si la rechazan, puede pensar que es normal por ser como es. Todo ello genera un estado de negatividad y malestar por ser incapaz de dirigirse sentimientos positivos.

A una persona a la que queremos mucho, si algo le ha salido mal y está frustrada, intentaremos animarla para que se sienta mejor y no caiga en autocríticas destructivas que, más que animarle, le hundirían más. Así mismo, si está triste, intentaremos consolarla para que se sienta mejor o, si ha logrado algo importante para ella, se lo reconoceremos y le felicitaremos por ello. Y esto es lo que deberíamos hacer con nosotros mismos cuando nos encontramos en este tipo de situaciones.

Si nos hablamos y nos tratamos con cariño, si nos comprendemos y perdonamos cuando cometemos un error, si nos consolamos cuando estamos tristes o frustrados, si nos apoyamos cuando necesitamos ayuda y nos elogiamos cuando conseguimos algo o hacemos algo bien, facilitaremos el sentirnos mejor con nosotros mismos y nuestro estado de ánimo será más positivo.

Si te sientes mal contigo mismo o con el mundo, una forma de lidiar con ello es imaginando que tienes un amigo que se encuentra en tu misma situación y pensando en cómo lo tratarías. Pregúntate si reprenderías a tu amigo o si le darías palmaditas en la espalda, si te burlarías de él o si tratarías de animarlo y, luego, asegúrate de tratarte a ti mismo de esa forma. 

Trátate como tratarías a la persona que más quieres en este mundo y tu autoestima se verá mejorada.

2. No te machaques más.

Nadie es perfecto y el objetivo en esta vida no es serlo, si no ser feliz. Para conseguirlo, debemos aceptar y aprender de nuestros errores, así como valorar como se merecen las cosas que sí hacemos bien. Así, que observa y sé consciente de todo lo bueno que haces y de todo lo bueno que eres.  ¿Para qué seguir pensando que no vales  o que no tienes nada que aportar? ¿A dónde te han llevado estas creencias?

3. Acepta cumplidos.

En general, a las personas que tienen la autoestima baja no les gusta recibir cumplidos, ya que constituyen una contradicción directa a su baja opinión de sí mismas. Por tanto, puedes ayudar a elevar tu autoestima trabajando para aprender a reconocer y aceptar los cumplidos que te hagan con cortesía.

Para ello:

  • Asume que la intención del cumplido es sincera.

  • No niegues ni evites el cumplido.

  • Reta a tu crítico interior. Para no rechazar un cumplido, debes silenciar a tu crítico interior, aunque sea por un momento. 

  • Da las "gracias" para aceptar el cumplido o acepta el cumplido por medio de pistas no verbales.

4. Identifica tus rasgos positivos.

Piensa en tus cualidades positivas y tus fortalezas, ya que todos las tenemos.

Para facilitarte el proceso, puedes hacer una lista de la mayor cantidad de cualidades que se te ocurra, como las cosas que hagas bien, tus talentos y tus logros. Todos los días, recuérdate que estas son cualidades que posees. Por ejemplo, puedes dejar la lista a mano para poder revisarla cada vez que tengas dudas sobre ti mismo. También podría serte útil llevar un diario donde anotes todo lo bueno que te ocurra y resaltes entre cinco y diez cosas positivas cada día (por ejemplo, algo que hayas logrado, algo que hayas hecho bien o algo que te haya hecho sentir bien).

5. Sé permisivo contigo mismo.

Es común que las personas con la autoestima baja empleen patrones de pensamiento polarizados (blanco o negro). Es decir, que consideren todos sus errores como fracasos rotundos porque no son capaces de pensar en términos medios. Estos patrones de pensamiento no son justos contigo mismo y dificultan que te perdones por tus errores. Por tanto, cada vez que cometas un error, debes tener en cuenta que solo es un error que ocurrió una vez y que no significa automáticamente que seas una mala persona o que no valgas nada.

También debes enfocarte más en tus esfuerzos que en alcanzar la perfección. Una forma de hacerlo es no pensando en términos de "deber" o "tener que", de manera que tus expectativas sean más realistas y te sea más fácil cumplirlas.

Otra consideración importante es no confundir los hechos con tus sentimientos. Por ejemplo, si te consideras poco atractivo o un fracasado, esto no quiere decir que sea verdad solo porque lo creas así. Siempre recuerda que nadie es perfecto y todos en algún momento dudamos de nosotros mismos.

6. Enfócate únicamente en lo que puedas controlar.

En lugar de emplear patrones de pensamiento en blanco y negro, es más productivo establecerte expectativas razonables. Para ello, debes aceptar que hay ciertas cosas en tu vida que no puedes cambiar ni controlar y otras que sí y enfocarte únicamente en estas últimas. No debes sentirte mal por no poder hacer algo que de entrada sea imposible.

Por ejemplo, puedes enfocarte en cambiar algún aspecto de ti mismo que esté dentro de tu control, como tus habilidades con las matemáticas. Luego, si notas alguna mejoría, no olvides darte el crédito que mereces. En cambio, si hay algún aspecto de ti mismo que no puedas cambiar pero que de todas formas te ocasione una gran insatisfacción, como el tamaño de tus orejas, enfócate, en cambio, en aceptarlo. Preocuparte por este tipo de cosas solo logrará frustrarte y hacerte sentir infeliz, por lo que no hay razón para desperdiciar tu energía en ello.

7. Rétate a ti mismo.

Rétate diariamente a salir de tu zona de confort. Haz una lista con todas aquellas situaciones que te son difíciles de enfrentar y puntúalas por su nivel de dificultad. Empieza por las más sencillas y poco a poco ve subiendo el nivel. Seguramente, lo que tanto temes no sucederá. Al enfrentar e ir superando esas situaciones, te sentirás más seguro de ti mismo, más libre, fuerte.

Mejorar tu autoestima es posible, sólo depende de ti.

#autoestima

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